Transcribo la columna de Paco Sanchez en la Voz de Galicia, hoy. ¡Qué importante es no perder esta sensibilidad!
Leí la historia de las dos niñas de Ribeira que tienen que recorrer a pie cuatro kilómetros para ir a la escuela porque la Xunta ha suprimido el servicio de taxi que las llevaba, y recordé que mis madre y sus hermanos caminaban otros tantos kilómetros, a través de corredoiras, hasta una escuela con un solo maestro y que, cuando el Mandeo venía crecido, no podían cruzar de ida o… de vuelta. Llevo mal que la gente del campo no disponga de los mismos servicios básicos que la de las ciudades. También leí sobre el cierre de dos centros de día para mayores en Madrid. “Ah, eso no, a estos que ni me los toquen”, pensé.
No puede haber recortes para los mayores. Sería una vergüenza y un error táctico descomunal, porque están actuando como una red familiar de seguridad que amortigua los golpes de quienes van cayendo en el paro. Son muchos los que con su pensión, pequeña pero segura, y los ahorros de una vida, atienden pagos de hijos y nietos.
Ahora que confundimos cualquier servicio con un derecho –incluso si no podemos pagarlo ni individual ni colectivamente–, los mayores sí tienen derecho a una jubilación plácida. La culpa no es de ellos, sino nuestra, por no saber administrar los frutos de sus colas de posguerra, del pluriempleo o la emigración en los años del desarrollo, de sus esfuerzos silenciosos, también para ir a malas escuelas por caminos enlodazados. Lo han pagado y, si no tenían el derecho, lo han comprado con billetes grandes y me duele que se los devuelvan ahora en calderilla. A estos, ni tocarlos.
Hace muchos años leí como imperativo: "Se útil". Seguro que no he sido tan útil que podía haber sido, pero continúo empeñado en serlo y por eso existe este Blog. Así se van sumando granitos.
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sábado, mayo 05, 2012
viernes, abril 27, 2012
CASI MENTIRAS

A mi me cuesta MUCHO NO DECIR CASIMENTIRAS.
Así es como una simpática persona me explicaba que mentía con frecuencia, pero de una forma muy natural -decía- y hasta lo hago muy bien. Tampoco son cosas de gran importancia: son casimentiras: agrando algunas cosas, otras no dejo claro si lo he hecho o no, otra vez digo que he visto una película o he leído un libro, porque si no quedo mal .
No ha sido fácil el poder explicar que eso eran mentiras absolutas, que no existen las casimentiras, que o es verdad o no lo es.
Más difícil todavía ha sido explicarle que cualquier mentira es mala para el que la dice y para el orden social y que es una manera de no respetar a la gente
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SINCERIDAD,
Virtudes cívicas
sábado, febrero 13, 2010
ANONIMOS INVASORES
Supongo que Blogger tendrá que hacer algo con los anónimos invasores.
Bien es verdad que tiene una función para aprobar los comentarios, pero siempre he sido contrario a esa posibilidad, sin embargo, ahora veo que me van entrando comentarios absolutamente absurdos e indeseables.
La falta de respeto es tremenda, pero esto es lo que hay.
Vivimos en un mundo estupendo, con muchísimas posibilidades, pero si no las aprovechamos bien y no respetamos a los demás nos vamos comiendo unos a otros cada día. Es una pena.
La solución no esta en mis manos, pero si lo esta actuar yo correctamente y estar orgulloso de ello y lamentarme por los que avasallan a los demás. Y ademas animar a todos a hacer las cosas bien y respetando a los demas.
miércoles, noviembre 12, 2008
COLILLAS

No es que sea una gran calle, todo lo contrario, es un callejón que no tiene ni aceras y en el que los coches aparcan juntitos para que puedan pasar otros. Los transeuntes, que somos muchos a cualquier hora, tenemos que ir con cuidado para que los coches no se nos echen encima. Subía por él, temprano, pues todavía no eran las ocho y media de la mañana, y un coche de los aparcados tenía su puerta abierta y el conductor dentro. Tuvo que cerrarla porque bajaba otro coche y pudimos ver que el conductor estaba limpiando su cenicero, depositando todas las colillas en el suelo. Nos miramos y no sabría intepretar la mirada suya; la mía no fue, por degracia, muy agradable. Cuando bajé al mediodía por el callejón seguían en el suelo las colillas aunque muchas se habían ya desparramado.
Con que poquitas cosas haríamos la vida más agradable a los demás y tendríamos unas ciudades más bellas. Es un contrasentido que los Ayuntamientos luchen para hacer más humanas las ciudades, eso es lo que dicen y los ciudadanos hagamos las ciudades más animales.
¿Te animas a poner tu granito de arena?
viernes, octubre 10, 2008
PASOS DE CEBRA

Al llegar a casa, leo en El Faro de Vigo, el periódico de Vigo, lógicamente, que al año 200 personas son atropelladas en los pasos de cebra de la ciudad. Puede parecer exagerado, pero soy testigo de que es una noticia auténtica: en el corto recorrido que he hecho para ir de mi trabajo a mi casa he pasado por tres pasos de cebra y en los tres he tenido problemas de supervivencia: un motorista muy joven que me ha esquivado haciendo una graciosa pirueta, una joven secretaria o ejecutiva o lo que fuera, pero que llena de agresividad ni se ha dignado mirar sino que nos ha parado a tres personas en seco y un anciano es un todoterreno que solo miraba hacia adelante aferrado a su mastodóntico volante.
Tenemos que avanzar todavía mucho para adquirir sentido de civismo y de respeto a la persona. Siempre se ha dicho que al montarse en un coche no convertimos en otra persona, pero habría que intentar no dejar de ser persona.
martes, enero 29, 2008
EL PASO DE CEBRA OCULTO

La foto no es de gran calidad porque es de teléfono. Está tomada al lado de mi casa. La situación es habitual ya que hay una oficina de correos en esa esquina. Es toda una invitación a la creatividad para poder traspasar la calle por el sitio lógico y más rápido. En ocasiones, gente mayor que no tiene ya ningún pelo en la lengua se ha encarado, con buenas o con malas palabras, a los conductores que han dejado su coche así y la mayor parte de las veces la respuesta ha sido desagradable y dejando claro que "yo aparco donde quiero"
Es relativamente bonita la ciudad, son agradables los habitantes, pero las costumbres civicas son más bien incívicas. Y es que lo cívico solo aparece cuando pensamos en los demás y en hacerles la vida más fácil y agradable. A veces me he encontrado con algunos que me dicen que soy un rígido, que no pasa nada, pero ahí queda la foto para mostrar que sí que pasa
miércoles, diciembre 20, 2006
CORDIALIDAD

Acabo de venir desde lejos, andando y por medio de todo el tráfico de la ciudad. He pasado por unos cuantos pasos de peatones, todo ellos de la categoría de "pasos cebra" y me ha reconfortado ver como los conductores se paran, te deja pasar sin agobios y en el caso de que alguien no se haya apercibido de tu presencia o lo haya hecho tarde, te pide disculpas.
Es una muestra de como poco a poco todos podemos ir aprendiendo esas virtudes cívicas que no se rigen por la ley del más fuerte sino por la de la comprensión y la consideración a los demás. Es también muy gratificante ver a padres que enseñan a sus hijos pequeños cómo deben ir por la calle, donde deben tirar los papeles y otras tantas minucias que son el germen de un espíritu ciudadano.
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