Transcribo la columna de Paco Sanchez en la Voz de Galicia, hoy. ¡Qué importante es no perder esta sensibilidad!
Leí la historia de las dos niñas de Ribeira que tienen que recorrer a pie cuatro kilómetros para ir a la escuela porque la Xunta ha suprimido el servicio de taxi que las llevaba, y recordé que mis madre y sus hermanos caminaban otros tantos kilómetros, a través de corredoiras, hasta una escuela con un solo maestro y que, cuando el Mandeo venía crecido, no podían cruzar de ida o… de vuelta. Llevo mal que la gente del campo no disponga de los mismos servicios básicos que la de las ciudades. También leí sobre el cierre de dos centros de día para mayores en Madrid. “Ah, eso no, a estos que ni me los toquen”, pensé.
No puede haber recortes para los mayores. Sería una vergüenza y un error táctico descomunal, porque están actuando como una red familiar de seguridad que amortigua los golpes de quienes van cayendo en el paro. Son muchos los que con su pensión, pequeña pero segura, y los ahorros de una vida, atienden pagos de hijos y nietos.
Ahora que confundimos cualquier servicio con un derecho –incluso si no podemos pagarlo ni individual ni colectivamente–, los mayores sí tienen derecho a una jubilación plácida. La culpa no es de ellos, sino nuestra, por no saber administrar los frutos de sus colas de posguerra, del pluriempleo o la emigración en los años del desarrollo, de sus esfuerzos silenciosos, también para ir a malas escuelas por caminos enlodazados. Lo han pagado y, si no tenían el derecho, lo han comprado con billetes grandes y me duele que se los devuelvan ahora en calderilla. A estos, ni tocarlos.
Hace muchos años leí como imperativo: "Se útil". Seguro que no he sido tan útil que podía haber sido, pero continúo empeñado en serlo y por eso existe este Blog. Así se van sumando granitos.
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sábado, mayo 05, 2012
lunes, febrero 01, 2010
LA BUFANDA CARIÑOSA

Salí el otro día con mi hermana de compras. Buscábamos una bufanda y al final encontramos la que ella buscaba; al encontrarla dijo: toca, mira que cariñosa es . A los pocos días ante una mantita de las de echarse por las piernas para una siestecita, también comentó que era una manta muy cariñosa y en este caso apoyada por mi inefable cuñado.
Era la primera vez que oía ese adjetivo aplicado a una cosa, pero me ha parecido muy adecuado, ya que la bufanda era suave, daba un calor agradable, te rodeaba casi sin moverse y aunque la llevaras mucho tiempo no se te hacía molesta, pesada, se adaptaba a ti. Al quitártela notabas un frío desagradable.
Eso es ser cariñoso, eso es querer.
Estaba muy bien aplicado el adjetivo.
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